Presente contínuo. Art Room, Madrid 2017.

Siempre me ha parecido más interesante lo que los artistas hacemos que lo que decimos.

 

Es muy importante que los artistas hagamos lo que debemos hacer, no lo que se nos pide que hagamos desde otra instancia que no sea la obra misma, ya que esta puede quedar en una mera tentativa. No habrá verdad en nuestro trabajo si este responde a exigencias que nada tienen que ver con la simbiosis obra-artista o si actuamos para complacer los deseos de quienes son ajenos a la experiencia del arte. Las obras del s.XXI y las del s.XVIII o de cualquier otro, tendrán un denominador común, que es el misterio, aquello que las hace ininteligibles y enigmáticas. El arte es una interrogación, un desafío al entendimiento. Los artistas tenemos que abandonar esa errónea idea de querer decir algo a través de nuestras obras; son las obras las que tienen que hablar, y sea lo que sea lo que digan, siempre será más interesante que lo que digamos los artistas.

 

Nacho Ramírez.